jueves, 31 de diciembre de 2015

Welp: de scouts y fieras

¿Todos bien? ¿Votasteis en las recientes elecciones, o preferisteis dejar el trabajo de decidir eso a otros? ¿Pasáis estas fiestas en familia, con amigos, o en la más absoluta de las soledades? En el momento que leáis esto, yo también estaré pasando las fiestas con los míos, viendo qué tal les va a mis sobrinos (cómo crecen, los jodíos), y agotando las últimas horas del moribundo 2015. Y como un mes y medio sin escribir aquí es mucho, y la vez anterior hablamos de campamentos y asesinos que los acechan (en el contexto de un juego churroso, pero la intención es lo que cuenta… o algo), hoy os brindo una peli que va en el mismo sentido, aunque con saborcillo europeo; belga, siendo precisos; flamenco, para ser todavía más exactos. Me complace cerrar este año 2015 en La Página Negra con Welp (Cachorro), un entrañable thriller terrorífico con scouts, niños salvajes, y trampas mortales a lo Rube Goldberg, que le valió a su director, Jonas Govaerts, un premio en la edición de 2014 de Sitges; un galardón que, como procederé a explicaros ahora, me da que fue de lo más justo.

¿Ha dicho ‘evitar’ o ‘acampar en’ el Bosque de la Muerte?

Eso sí, la audiencia va a estar por las nubes.

Algo me dice que la decisión de hacer un crossover entre ‘Mi casa en un árbol’ y ‘Buscadores de fantasmas’ no ha sido lo bastante meditada.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Friday the 13th: asesinato de adolescentes para críos sin suerte

Ésta tendría que haber sido una entrada para compensar mi relativo silencio en Halloween con una lectura digna del viernes 13 de noviembre, pero no ha podido ser así: compromisos previos ineludibles, unidos al planchazo mental combinado de los atentados de París y de una mala noticia familiar, me han impedido terminarla a tiempo, de modo que la publico ahora. Espero que podáis distraeros un rato gracias a mí y mi crítica del horrible estado actual del mundo.

¿Y con qué voy a ayudaros a pensar en otra cosa? Con el juego de Viernes 13. No, no me refiero al que acaba de ser financiado en Kickstarter, y que parece partir de un concepto muy similar al de otro título financiado de la misma manera: me refiero al otro. ¿Qué otro? Pues si os digo que “el publicado en 1989 por LJN”, algunos no sabréis de qué mierdas hablo… y otros rechinaréis los dientes por puro estrés anticipatorio. Unos y otros, venid y leed la tronchante y abochornante historia de una de las peores ponzoñas jamás programadas para una NES.

La infausta leyenda de LJN

Playing LJN is suffering.

Representación fidedigna de lo doloroso que es jugar a un juego de LJN.

jueves, 29 de octubre de 2015

Los Abandonados, o las herencias que conviene no aceptar

Ya que se acerca mi festividad extranjera favorita de todo el año, voy a pisarle un poquito al acelerador con esto de las entradas; no mucho, no vaya a ser que derrape en la curva, pero sí un poco. Que no vuelva a pillarme la perrería y la depre dejando esto hecho un erial, por Dios.

Hoy os traigo una peli que estuve a punto de ver en cine durante aquel lejano 2007 en el que La Página Negra vino al mundo, y que he tardado ocho años en calzarme pese a disponer de una copia merced a un segurata amable con el que trabé amistad en aquellos tiempos ibicencos. La verdad, no sé si será por la larga espera y la expectación asociada, o porque he cambiado en estos ocho años, pero el resultado final… no ha sido para echar cohetes. Ni siquiera uno pequeñito.

¿Y dónde dices que me han legado una herencia?

Tu condenación es cierta/Ia, ia, o

En la granja de la muerte/Ia, ia, o.

sábado, 24 de octubre de 2015

Knights of the Nine y Shivering Isles: de santos y locos

Con eso de que llevo más de un año sin actualizar La Página Negra, tengo una lista de cosas pendientes por tratar aquí que parece el papeleo de un juzgado típico español en plena efervescencia de los recortes y las tasas. Pero hasta en esa montaña de tareas por hacer hay prioridades: por ejemplo, tratar las expansiones de The Elder Scrolls IV: Oblivion, del que hablé hace un año y casi tres meses. La invasión de Mehrunes Dagon puede ser la mayor amenaza que afronta Tamriel, pero eso no significa que sea la única, lo que a su vez significa que al Campeón de Cyrodiil se le amontona la (potencial) faena casi, casi como a mí.

Mantente puro como el agua, y cortante como tu espada

Y sospecho que esas manchas no son de vino precisamente.

Me da que a alguien se le ha ido la mano con el vino de misa.

martes, 29 de septiembre de 2015

Babadook: el autodestructivo monstruo de la Depresión

Menuda reapertura del blog ha resultado ser ésta, que se anuncia a finales de julio y no se produce hasta ahora. ¡OPROBIO ETERNO SOBRE MI CABEZA! O sobre mi espalda, que lleva meses doliéndome por la parte donde está a punto de perder su casto nombre, sin duda en justo y merecido castigo por mi vagancia, maleancia y tendencia natural al sedentarismo. En otras palabras: ¡buena luna, criaturas de la noche, y perdón por el desmedido retraso!

Durante estos meses aparte de disfrutar de semanas de asueto en Santander, y de llorar la muerte a principios de mes del maestro Wes Craven (más sobre ello en próximos posts), he descubierto un terrible problema: ya no me ‘sale’ ponerme a ver películas en mis numerosos ratos libres; menos mal que mi buen amigo Raúl Sierra, ilustrador talentoso y buen tío en general, ha acudido a mi rescate, proponiéndome su casa y compañía para ver las películas de miedo que otro de nuestros amigos no es capaz de soportar. ¿Y cuál es la primera que ha caído dentro del ciclo?

Si está en una palabra, un libro, un blog o una mirada, contra el Babadook no puedes hacer nada, y menos contra el bombo que ha recibido en múltiples festivales de cine fantástico y de terror. ¿Es esta peli tan sobrevalorada como algunos críticos desilusionados dicen? ¿Da tanto miedo como argumentan sus defensores? Seguid leyendo si queréis saberlo…

Un estruendo, tres golpes, y empieza la pesadilla

Siendo madre soltera, una se merece sus caprichicos, ¿no?

Después del peta que me acabo de fumar, ya pueden venir el Babadook, Freddy Kruger y hasta el Chupacabra si quiere. Para lo que me va a importar…

viernes, 31 de julio de 2015

… Y al octavo año, descansó (AKA “¿Dónde ha estado metido este gili?”)

Monstruosidades lovecraftianas no incluidas.

Representación aproximada de mis dos últimos años.

¡Qué cosas tiene la vida, queridos amigos y amigas! En la que hasta ahora era la última entrada de este blog me propuse seguir adelante, pidiéndoos que no permitierais que me amuermase; para mi desgracia, yo mismo me amuermé solo. Como habréis imaginado, no pasé por mi mejor momento durante mi último año, aunque en realidad sería más ajustado a la realidad decir que el año previo fue cuando estuve en mi peor momento: en realidad, el tiempo que ha pasado entre mi última entrada y ésta ha sido un período de necesario descanso y contemplación.

miércoles, 30 de julio de 2014

Siete años no son nada: un aniversario más de La Página Negra

(Vale, bien, pónganme la camisa de fuerza)

No es una matanza, es una FIESSSSSHHHTA.

Hace siete años, una noche de verano en una humilde (y algo decrépita) oficina de Ibiza, me lancé por primera vez a la aventura de escribir un blog sobre mis principales pasiones. Lo hice como un modo de demostrar, a los demás y a mí mismo, que sabía escribir; como un intento de emular a mis por entonces ídolos de la tecla internetil, Will T. Braineater y El Santo; y como un modo de calmar la angustia de estar a mil kilómetros de casa, en una pequeña masa de tierra rodeada de agua, sin ordenador propio (ergo, sin videojuegos) y con un futuro de lo más incierto por delante. Todo comenzó con un post de presentación autocompasivo pero deseoso de ser algo más, con una declaración de intenciones con la que trataba de darme ánimos para afrontar el desafío; a partir de ahí fue surgiendo todo lo demás.