lunes, 28 de julio de 2014

Oblivion: antes que Dovahkiin, también estuvo el Campeón de Cyrodiil

Llega el mes de julio a su fin, y con ello se acerca cada vez más el comienzo del Mes En El Que No Se Hace Nada: agosto. Mes que, por cierto, también es el de mi cumpleaños (codazo-codazo, guiño-guiño), y que espero pasar al lado de mi familia en Santander y disfrutando del excelente clima del que mi región natal goza en estas fechas. ¿Preparáis también vosotros un agosto de dulce holgazanería, o bien estáis entre las pocas almas bravas que siguen dando el callo para que el país no se pare? Estéis en una u otra situación, espero y deseo que saquéis de este blog (y de sus enlaces) opciones buenas para ver o jugar una noche fresquita de verano.

Y hablando de opciones buenas, ¿os acordáis de Morrowind? Pues si os gustó, el juego del que voy a hablar en las siguientes líneas os va a interesar… o quizás os parezca una chufa en comparación. Sea como sea, ha llegado la hora de hablar de The Elder Scrolls IV: Oblivion, y de su posición respecto a su predecesor en la saga por excelencia de Bethesda.

Algo más que la supervivencia de un imperio en juego

Y para llegar hasta ella vas a tener que sudar sangre.

Bienvenido a Oblivion. ¿Ves esa torre en la lejanía? Es tu objetivo.

martes, 22 de julio de 2014

El ataque de los tomates asesinos, o el rancio buqué de la caspa clásica

¿Es una primavera sin La Página Negra una primavera de verdad? Espero que así sea, porque si no ¡vaya faena que os habré hecho este año! Eso sí, mi ausencia está (semi) justificada: los chicos de Pixel Busters y algunos amigos cercanos nos hemos embarcado en la aventura de hacer una revista digital de videojuegos, Game Report. Visitad el enlace y descargad los tres números que hemos hecho hasta ahora; para los que seáis fans de mis gilipolleces, el número 2 contiene mi debut en la revista con un artículo dedicado a dos de los padres fundadores del survival horror (Clock Tower y Sweet Home), y el número 3 tiene un artículo dedicado al Official Nintendo Seal of Quality (y todo lo que llevaba detrás) y un análisis de Earthbound, el mítico RPG de Shigesato Itoi para la Super NES.

Hay otro motivo más para mi ausencia, y éste es más difícil de justificar: estos meses me ha dado una pereza enorme ver películas para analizar. Suena feo, pero lo es todavía más cuando se contempla el pedazo listado de filmes que tengo en mis manos y que aún no he visto. Fiaos de mí cuando os digo que veo la lista, reflexiono sobre mi pereza y me entran ganas de darme de palos de pura vergüenza… pero no las suficientes como para solucionar la situación. Es increíble lo desmotivador que resulta llevar parado una larga temporada y, para colmo, con la muerte de tu padre de por medio, en especial por las ideas tan sombrías que van anidando en tu cabeza hasta que se convierten en el filtro a través del cual procesas toda la realidad.

¿Tiene esto algo que ver con mi decisión de traeros en el post de hoy una película que, en buena medida, es la antítesis de tan negros pensamientos? En realidad, no, pero eso ya os lo explico más adelante; por ahora, dejadme que os presente El ataque de los tomates asesinos, un filme del que todos hemos oído hablar pero que no hemos visto tantos. ¿Merece su status de peli de culto, o es que la gente es una exagerada? ¡Leed y averiguadlo, leches, que para eso está este blog!

Redondos, rojos, jugosos y… ¿mortales? ¿¡EN SERIO!?

Un momento, si se hace con carne humana... ¿no sería estofado? ¿O sandwich?

¡VAS A VER TÚ AHORA QUIÉN HACE ENSALADA A QUIÉN, HUMANA DE MIERDA!

miércoles, 26 de marzo de 2014

Mafia: los Corleone juegan al Grand Theft Auto

El fin de marzo llega sin que la primera que (en teoría) ya ha comenzado se haga sentir con fuerza, y sin que yo haya cubierto la mitad de lo que me proponía para el blog: en suma, que las cosas podrían ir mejor (y eso que no entro en la materia de búsqueda de trabajo). Claro que también he cumplido (a trancas y barrancas, pero lo he hecho) con mis compromisos para con Pixel Busters y tengo más esperanzas que nunca de retomar mi colaboración esporádica con Otakufreaks; suponiendo, claro está, que Roy Ramker no me mande antes a la mierda.

¿Y de qué toca farfullar hoy en este blog? De trajes oscuros con diseño de rayas verticales blancas, metralletas Thompson, ofertas que no se pueden rechazar y zapatos de cemento para los que hablan de más. Más en concreto, de cierto que, a rebufo del Grand Theft Auto III, quiso construir una épica historia sobre la Mafia al estilo de El Padrino o Érase una vez en América. Poneos elegantes, porque vamos a la nada tranquila urbe de Lost Heaven a tratar con la Mafia.

Ocho años de pistolero a sueldo queman a cualquiera

Es un poco como conocer a tu mejor amigo insultándote con él por Internet... sólo que con pistolas.

Aunque no os lo creáis, estamos contemplando el principio de una hermosa amistad.

domingo, 16 de marzo de 2014

D.R.E.A.M.S.: fui a por un Freddy de palo y me encontré en una novela negra de baratillo

¡Bienvenidos y bien hallados, una vez más! Espero que no os haya importado este mesecillo de ausencia, más que nada porque (supongo) habréis tenido material de lectura de sobra con lo que os dejé en enero y febrero. Yo he estado un tanto ocupado con mis molestos episodios depresivos, mi frustrante búsqueda de empleo, mis artículos semanales (en teoría) en Pixel Busters, y otras cosas de las que todavía no voy a hablar. Pero ya cruzamos el ecuador de marzo, y me temo que, como no me ponga a poner material del güeno (o del malo-pero-que-dé-risa) por estos lares, el blog se va a quedar bien desierto de lectores… salvo por los que, una y otra vez, acuden a mí a leer sobre Watership Down/Orejas Largas (por cierto, ¡hola, amigos, y bienvenidos a este blog!).

Y hoy toca una peli con conexiones con Pesadilla en Elm Street; conexiones bastante livianas, eso sí, porque se presenta como otro slasher con asesino que acecha los sueños de su víctima… y lo que acaba ofreciendo es otra cosa muy distinta y, a ratos (pocos, eso sí) más interesante.

Yo soy el huerfanito con estrés postraumatiquito

Te dije que adaptar la canción de comba de Freddy no pegaría. Pero ¿me escuchaste? No, claro que no...

Uno, dos/Canta Caza a viva voz/Tres, cuatro/El hombre del saco rifle de caza…

lunes, 17 de febrero de 2014

Hitman: Blood Money, la perfección a la que se llega con la práctica

¿Disfrutasteis del reciente Día de San Valentín? Espero que obedecierais mi recomendación de evitar cierta película como si transmitiera hongos del pie con sólo verla. De paso, también espero que pasaseis el día en buena compañía. ¿Y yo? Yo lo pasé con mis amigos, dirigiendo una partida a Superhéroes INC que acabó con los protagonistas huyendo en un trineo de Papá Noel creado con un hechizo de ilusión y disfrazados de un ex superhombre nazi y dos de sus asociados; mejor que no preguntéis el porqué.

Y aquí estoy de nuevo para volveros a hablar del Golgo 13 occidental, el señor 47, y de la “verdadera” secuela a Hitman 2: Silent Assassin. Tras el curioso interludio que supuso Contracts, es hora de que el asesino clónico de reluciente calva añada nuevos trucos a su amplia lista de artes de infiltración y muerte, y nuevos nombres a su lista de víctimas eliminadas con fría profesionalidad. Todo esto, y algunas cosas más, es lo que nos ofrece Hitman: Blood Money.

Alguien sigue tus pasos, 47, y no para pedirte un autógrafo

Soy un asesino clónico, no un cosplayer.

La próxima vez que una misión me obligue a disfrazarme de personaje de dibujos animados, pido un extra por obligarme a rebajar mi dignidad.

viernes, 14 de febrero de 2014

Un San Valentín de Muerte: sólo los tontos se enamoran

Hoy es el Día de los Enamorados, también conocido como el Día de Llorar a Moco Tendido en las Tinieblas de Tu Cuarto por los solitarios sin pareja, o como el Día de Sacarnos Dinero en Nombre de Quedar Bien con Nuestra Pareja por los detractores de la festividad. Lo llaméis como lo llaméis, aquí os traigo, como ya hice el año pasado, una peli apropiada a estas fechas. Abrazaos con la persona a la que queréis (o en su defecto, con vuestro perrito, gatito, mascota de otro tipo o peluche preferido), porque hoy vamos a pasar Un San Valentín de Muerte.

En realidad no, pero así se llama la película, de modo que…

Reunión de antiguas alumnas en el cementerio más cercano

Cagontó, Shelley, ¿qué te costaba llamar para hacer una quedada?

Al final, Shelley hizo ´lo único que pudo para reunir a la vieja panda de amigas: morirse.

jueves, 6 de febrero de 2014

Hitman: Contracts, lágrimas en un día de lluvia mientras esperas la próxima aventura

Os voy a confesar algo: no sé qué mosca me ha picado en estas últimas semanas con el blog. Si lo supiera, hace tiempo que hubiera puesto mis rancias carnes a tiro de su picadura. Estoy rajando como no hacía desde un lustro atrás (os dejo a vosotros la inevitable reflexión sobre lo viejos que nos estamos haciendo), y no sé hasta cuando me durará la cuerda… ¡pero por mí que no pare! A ver si así compenso mis largos, largos años de improductividad, aunque sea sólo un poquito, y de paso recupero el “callo” de escribir, que tal y como está la cosa va a acabar siendo mi único modo de sobrevivir a esta puta debacle nacional.

No, no voy a ponerme a hablar de los detalles concretos de la situación actual, que ya rajé en el post de Manhunter suficiente, y no quiero hundiros más en la miseria… por ahora. Además, el juego que nos toca hoy es sombrío, sombrío. Más de cuatro años y medio después de hablar por última vez de 47, el misterioso asesino a sueldo clónico que protagoniza la saga por excelencia de IO Interactive, La Página Negra vuelve a encontrarse con él en su hora más aciaga, y no porque el juego sea malo, sino porque nunca antes lo ha tenido tan negro.

¿Es ésta mi vida? ¿Es así como termina?

Decidido: si sobrevivo a la bala que tengo en la tripa, me busco una afición, por chorra que sea; por ejemplo, escribir un blog de cine de terror y videojuegos.

Dicen que, en la hora de tu muerte, ves pasar tu vida delante de tus ojos. Y yo no hago más que verme estrangulando a gilipollas de toda raza y condición con mi cable de fibra.