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sábado, 24 de octubre de 2015

Knights of the Nine y Shivering Isles: de santos y locos

Con eso de que llevo más de un año sin actualizar La Página Negra, tengo una lista de cosas pendientes por tratar aquí que parece el papeleo de un juzgado típico español en plena efervescencia de los recortes y las tasas. Pero hasta en esa montaña de tareas por hacer hay prioridades: por ejemplo, tratar las expansiones de The Elder Scrolls IV: Oblivion, del que hablé hace un año y casi tres meses. La invasión de Mehrunes Dagon puede ser la mayor amenaza que afronta Tamriel, pero eso no significa que sea la única, lo que a su vez significa que al Campeón de Cyrodiil se le amontona la (potencial) faena casi, casi como a mí.

Mantente puro como el agua, y cortante como tu espada

Y sospecho que esas manchas no son de vino precisamente.

Me da que a alguien se le ha ido la mano con el vino de misa.

lunes, 28 de julio de 2014

Oblivion: antes que Dovahkiin, también estuvo el Campeón de Cyrodiil

Llega el mes de julio a su fin, y con ello se acerca cada vez más el comienzo del Mes En El Que No Se Hace Nada: agosto. Mes que, por cierto, también es el de mi cumpleaños (codazo-codazo, guiño-guiño), y que espero pasar al lado de mi familia en Santander y disfrutando del excelente clima del que mi región natal goza en estas fechas. ¿Preparáis también vosotros un agosto de dulce holgazanería, o bien estáis entre las pocas almas bravas que siguen dando el callo para que el país no se pare? Estéis en una u otra situación, espero y deseo que saquéis de este blog (y de sus enlaces) opciones buenas para ver o jugar una noche fresquita de verano.

Y hablando de opciones buenas, ¿os acordáis de Morrowind? Pues si os gustó, el juego del que voy a hablar en las siguientes líneas os va a interesar… o quizás os parezca una chufa en comparación. Sea como sea, ha llegado la hora de hablar de The Elder Scrolls IV: Oblivion, y de su posición respecto a su predecesor en la saga por excelencia de Bethesda.

Algo más que la supervivencia de un imperio en juego

Y para llegar hasta ella vas a tener que sudar sangre.

Bienvenido a Oblivion. ¿Ves esa torre en la lejanía? Es tu objetivo.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Mafia: los Corleone juegan al Grand Theft Auto

El fin de marzo llega sin que la primera que (en teoría) ya ha comenzado se haga sentir con fuerza, y sin que yo haya cubierto la mitad de lo que me proponía para el blog: en suma, que las cosas podrían ir mejor (y eso que no entro en la materia de búsqueda de trabajo). Claro que también he cumplido (a trancas y barrancas, pero lo he hecho) con mis compromisos para con Pixel Busters y tengo más esperanzas que nunca de retomar mi colaboración esporádica con Otakufreaks; suponiendo, claro está, que Roy Ramker no me mande antes a la mierda.

¿Y de qué toca farfullar hoy en este blog? De trajes oscuros con diseño de rayas verticales blancas, metralletas Thompson, ofertas que no se pueden rechazar y zapatos de cemento para los que hablan de más. Más en concreto, de cierto que, a rebufo del Grand Theft Auto III, quiso construir una épica historia sobre la Mafia al estilo de El Padrino o Érase una vez en América. Poneos elegantes, porque vamos a la nada tranquila urbe de Lost Heaven a tratar con la Mafia.

Ocho años de pistolero a sueldo queman a cualquiera

Es un poco como conocer a tu mejor amigo insultándote con él por Internet... sólo que con pistolas.

Aunque no os lo creáis, estamos contemplando el principio de una hermosa amistad.

domingo, 21 de abril de 2013

Ocho años y pico siendo el más gangsta de todo el estado de San Andreas

¿Todo bien por vuestro frente, mis amados lectores? ¿Algún quebranto os quita el sueño? Pues no os quejéis, que yo perdí hace unas tres semanas a mi padre tras una larga y (sólo en el último mes, por suerte) penosa enfermedad. Tampoco quiero dramatizar con ello, que conste: mi padre tuvo una vida larga, y murió en casa, rodeado por su familia y con tranquilidad. Lo digo, simplemente, para que veáis vuestros problemas, sean los que sean, con algo de perspectiva, y os deis cuenta de que no son tan importantes… salvo que SÍ que lo sean, en cuyo caso no digo nada.

Y como vosotros no venís aquí a leer mis angustias vitales (aunque, si os interesan, en un futuro próximo os espera una sorpresa), me pongo ya al grano. Ya hablé por aquí del Grand Theft Auto III y del Vice City, así que hoy toca hablar del tercer y definitivo capítulo de la “era Renderware” de la saga, Grand Theft Auto: San Andreas. ¿Por qué? Porque no me da la gana esperar hasta el décimo aniversario de su salida, que el 26 de octubre de 2014 queda muy lejos.

Volver con la frente marchita, las ganas de bronca…

Sweet, Kendl y CJ, en vuestras manos queda hacer que no sea en vano.

Al final, Mamá Johnson hizo lo único que podía para reunir a toda la famila: morirse.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Diez años pateando las calles de Vice City

Ya puedo dar por vencida (bueno, casi) a la resaca del Hemoglozine, y me puedo dar por satisfecho con mi reciente incursión en las colaboraciones blogueras de la mano de Roy Ramker y su Otakufreaks, blog en el que he escrito una pequeña disertación sobre las conexiones entre Clock Tower y Phenomena, dos clasicazos de los que ya hablé por aquí en tiempos pretéritos (tan pretéritos que todavía vivía en Santander, fijaos vosotros). Así que, si tenéis algo de tiempo libre, entrad y leedla.

(Y ya que estamos, leed el resto de artículos de Otakufreaks, que son canela en rama. En serio, Roy se lo curra, y ahora encima cuenta con colaboradores para mejorar todavía más. Si en términos de D&D este blog es algo así como un guerrero de nivel 5, Otakufreaks ya va apurando lo que le queda de la clase de prestigio y metiéndose en niveles épicos)

Pero no estoy aquí para dar bombo a mis colaboraciones externas (que también), ni para dar jabón a los blogs amigos (que no lo necesitan). Estoy aquí porque, si en diciembre de 2011 el Grand Theft Auto III cumplía diez años, el pasado 29 de octubre sumaba su primera década el Grand Theft Auto: Vice City, su sucesor y perfeccionador de la fórmula con la que Rockstar Games empezó a comerse el mundo del videojuego. Poneos vuestro mejor traje de tonos pastel y unos mocasines sin calcetines, que nos toca adentrarnos en los glamurosos, horteras y peligrosos vericuetos del mundo criminal de la Florida de los años 80…

Más grande, más largo y con más explosiones

Y encima lo destruyo a escopetazos, porque soy más chulo que Michael Knight

¿Queréis más explosiones? Pues empecemos por la de ese coche.

miércoles, 6 de junio de 2012

Algunos apuntes sobre Morrowind: el origen de la epidemia de los DLC y un breve vistazo al fabuloso mundo de los mods

Antes de pasar a la siguiente actualización propiamente dicha del bluaj, no quiero dejarme en el tintero algunas cuestiones extra relativas al Morrowind que tiene mucho que ver con la evolución posterior de The Elder Scrolls, e incluso del mercado mundial del videojuego. Sí, señoras, señores y hermafroditas, Bethesda empezó a marcar tendencia con el Morrowind… y no para bien, me temo.

La primera dosis es gratis, chaval

El resultado de eso fueron numerosos textos sobre sus primeros años en la isla, declarados apócrifos por su alto contenido erótico-festivo

Recién salido de prisión y sin blanca, San Jiub tuvo que ganarse la vida en Vvanderfell aprovechando su privilegiado físico para ejercer de gigoló de viejas y stripper en Balmora.

martes, 22 de mayo de 2012

Tribunal y Bloodmoon: no habrá paz para el Nerevarine

¡Buenos días, tardes, noches o momento del día concreto en el que me leáis! Espero que no se os haya hecho larga la espera de un nuevo post: con eso de mi trabajillo temporal (aunque bien pagado), la verdad es que no tenía espíritu para ponerme a darle a la tecla. Ahora que se me ha terminado el trabajillo temporal (aunque, recalco, bien pagado), y como ya no me noto tan terriblemente agotado (para eso habrá que esperar a que el paro me haya minado debidamente la moral), encuentro que éste es un momento bastante bueno para retomar mi análisis del Morrowind por la parte en la que lo dejé: la correspondiente a sus dos expansiones, que vienen de serie con el juego completo en la única edición oficial que puede encontrarse de él en la actualidad.

Sí hombre, para Juegos de Tronos estoy yo ahora

Después de esto, van a tener que hacer como el Ejército español y reducir la inteligencia mínima para optar al reclutamiento si quieren volver a tener asesinos disponibles.

¡Un asesino menos! Quedan… uh… doscientos, decena arriba o abajo.

domingo, 12 de febrero de 2012

Morrowind: antes que Dovahkiin, estuvo el Nerevarine

¿Todo bien en vuestras vidas? En la mía, por increíble que parezca, las cosas van por fin sobre ruedas, o al menos mejor que el pasado año por las mismas fechas. En menos de un par de semanas, si la cosa no se tuerce, comenzaré un nuevo trabajo, y estoy que no quepo en mí de gozo, ilusión y nerviosismo. Por otra parte, me siento bastante avergonzado de tardar tanto en actualizar el blog, pero tengo mis motivos; más bien, un solo motivo, y de él os vengo a hablar hoy. Aprovechando que ahora mismo sigue de moda el Skyrim, quinta entrega de la ilustre saga The Elder Scrolls, voy a tratar en profundidad las bondades (y fallos) de una de sus precuelas, la tercera parte de dicha saga, que me ha tenido la mayor parte del mes de enero (sin contar lo que ya lleva transcurrido de febrero) tan ensimismado como a muchos de vosotros las aventuras del Nacido del Dragón.

El regreso del héroe que fue y será

Miradle bien, porque es la única vez que le veréis dentro del juego.

Curiosidad: nuestro compañero en la nave-prisión acabaría siendo declarado santo por haber expulsado de Morrowind a los corredores de acantilado.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Diez años de Grand Theft Auto III

Si hay un buen momento para empezar a creer en el Destino, tal vez haya llegado para mí. Al poco de ponerme en serio con mi crítica de Zombies Party, me llegó por fin la oportunidad de realizar una entrevista de trabajo, de la que salí con un compromiso del entrevistador de llamarme para concretar cuándo comenzaría en la empresa. Con esa gran noticia en el bolsillo, partí a mis vacaciones navideñas con la familia, para recibir ayer mismo una sorpresa que me va a obligar a acortarlas: una segunda entrevista de trabajo. Y por si fuera poco, anteayer me compré por fin la esperada Caja Azul de Aventuras en la Marca del Este, y anoche mismo comencé a iniciar a mis sobrinos en las nobles artes del saqueo de subterráneos y el ahostiamiento de kóbolds y otras gentes de mal vivir.

Con todos estos datos en la mano, creo que Alguien me está mandando una indirecta para sugerirme que a ver si actualizo el blog con más frecuencia. O tal vez sea pura imaginación mía, paeridolia aplicada al actual discurrir de mis días. Por si acaso, y porque de todas formas quiero devolverle la vidilla a este blog, voy a celebrar a mi manera un reciente (y glorioso) aniversario: el primer decenio desde que el Grand Theft Auto III (GTA III para los amigos) cambio la faz del mundo del videojuego para siempre.

El germen de un género nuevo

La foto no incluye los pequeños traspiés, como el escándalo Hot Coffee o la polémica de la falta de acreditación de los chicos de Rockstar Vienna en Manhunt 2; para representar estos momentos, imaginad que el coche se come una farola y no explota de milagro.

Representación gráfica de la carrera de DMA/Rockstar de sus inicios hasta hoy.

domingo, 20 de marzo de 2011

Mercenaries 2: el día que aprendí a no comprar los juegos nada más salir al mercado

Feliz mes de marzo, chicos y chicas, y espero que esta recta final del invierno os pille con buena salud. Yo sigo en busca de trabajo, pero permitiéndome algún que otro momento de esparcimiento, como mi visita anual a las Cromel (en las que, un año más, no pude participar en el rol en vivo), y manteniendo vivo un grupo de juego de rol. Lo curioso es que en estos últimos días no he tenido muchas ganas de jugar a nada, y eso que me pasé una semana con el ordenador en reparaciones (por mi propia culpa) y volviéndome loco por la carencia del mismo. Sospecho que la culpa es de la de juegos a los que ya he jugado y que todavía no he destripado en el blog.

Y hay uno de ellos sobre el que llevo tiempo queriendo advertiros. No, un momento, más bien NECESITO advertiros, o por lo menos compartir con vosotros el desagrado que me provocó. Si sois lectores habituales, recordaréis aquella vez en la que hablé de Dragon Age y dije que era de los pocos juegos que valía los 50 euros de su abusivo precio de lanzamiento; también recordaréis que dije algo parecido sobre su expansión, y que eso era más de lo que podía decir sobre otro juego que compré nada más salir a la venta, y del que prometía hablar próximamente. Pues bien, hoy es el día en el que a dicho juego le toca pasar por la piedra de amolar. Permitidme que os presente a Mercenaries 2: World in Flames, que tiene el dudoso honor de ser una de las secuelas más decepcionantes que he jugado nunca.

Aquellos tiempos en los que Pandemic todavía molaba

Sobre todo cuando los soldaditos enemigos son demasiado tontos para apartarse.

¿Quién necesita armas cuando tiene el parachoques delantero de un jeep?